lunes, 26 de marzo de 2012

Navidad en silencio

Luces de la navidad que brillan silenciosas, nostálgicas y enceguecedoras, han traído recuerdos que viven guardados en el corazón tentados por la impetuosa soledad. Mi alrededor se viste de fiesta a tan solo unas pocas ventanas de la mía, es alegría y es tristeza, una cena aflorando manjares sobre la mesa extensa y refinada, un banquete de navidad que apenas deja escapar por las ventanas aquel suave y exquisito olor a hogar.
Familiares y amigos que entre abrazos reafirman la unión de nuestra razón universal, somos seres que alimentados por los sentimientos nos hacemos esencia y vida,.. yo por mi parte.. suspiro mi silencio y observo como el marco de mi cielo desgastado se ilumina con las estrellas...
Persiguiendo al tiempo empaco los regalos que a las doce serán abiertos por los fantasmas de la noche y con un suspiro profundo me rindo arrodillada junto a mi cama con la cabeza sobre el borde tratando de rescatar aquellas risas de la niñez que me desorbitaban por hallar repentinamente un arsenal de regalos bajo la cama.
Nuestros padres ven triunfos aunque la semilla este recién puesta, y es en la cosecha donde planear aventuras e historias sentencian al espíritu aguerrido para sortear los buenos y malos tiempos.

Dolor de exportación

Hoy como nunca antes desearia ser una princesa que contempla los jardines de su reino. Llevando entre sus venas el poder sobre el mundo, aquel que a cualquier barrera rompe, aquel que mueve montañas y congrega multitudes.

Hoy cuando quisiera mis versos fueran escritos por esa misma princesa para hacerlos publicos y exitosos me describo en sencillas palabras que narran mi dolencia, dolencia que no es solo mia, habitante en todos aquellos que hemos venido a este reino con los animos de prosperar, de crecer y algun dia conseguir nuestros sueños.

Nadie sospecha aquella tristeza que vaga en el Corazon de un latino de rostro exotico y alegria espontanea, piel tersa y acento conquistador, que no por sus palabras se haya hecho distinguible si no por su espiritu de luchador.

Labrando sus propios caminos que con frecuencia son pisoteados por quienes desde su infancia caminan en alfombras de oro hablando un idioma que no sale de su repertorio.

Aquien preguntarle nuestros derechos si la historia cuenta con la herencia que nos son negados, a quien juzgar por nuestras penas cuando en medio de cuatro paredes frias y desgastadas la voz de la soledad se hace brisa nocturna del desierto sin principio ni final.